Dra. Nubia Posada

Un principio es un inicio o punto de partida. Antes de emprender una acción,  podemos intentar prever el impacto de lo que hacemos, en todos los diferentes entornos en que podríamos influir.

En ética se usan los principios como referentes para acertar con los pensamientos, actitudes, intenciones, palabras y otras acciones de las que, por ser conscientemente libres, somos responsables de prever sus consecuencias y asumirlas.

Los principios sirven para que acertemos en lo que hacemos con los valores.

Hay cientos de principios y se eligen según el bien, perfección o valor, que se desee reconocer, no solo en la teoría, sino también en la propia vida y con la familia, las amistades, la institución educativa, el trabajo, los demás entornos sociales y las generaciones futuras.

Para acertar con las propias acciones, primero hay que conocerse y aceptarse suficientemente, con la cultura requerida según lo que se va a hacer. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que el ser humano es constitutivamente una realidad no solo física, sino también espiritual y que esto se muestra, entre otras múltiples formas, por la felicidad a la que el ser humano aspira, que es más abarcante, duradera y profunda que el placer físico. (https://www.minuto30.com/que-tan-disponible-estoy-para-vivir-el-principio-de-indisponibilidad/1341859/)

En el mundo conocido, la vida humana es lo más admirable que se conoce, no solo desde el punto de vista biológico, sino, sobre todo, porque el mismo espíritu que es lo más perfecto de nuestro ser, hace posible nuestro propio autoconocimiento como realidades corporeoespirituales capaces de asumirse en la proporción de su salud, crecimiento, desarrollo y cultura y ayuda de otros seres que también son personas.

El espíritu es una realidad simple y la prueba es que un ser puede obrar según la dinámica de su propia infinitud, que solo es posible en lo que no está compuesto por partes, porque de lo contrario se podría descomponer y deshacerse, como sucede con todos los cuerpos.

Al ser una realidad simple, un ser espiritual tiene la mejor calidad de vida: no termina, aunque en la unidad que un ser humano constituye con su cuerpo, tenga una etapa biológica que sí muere.

Un nuevo cuerpo humano lo es, por su ADN que tiene un modo exclusivo de expresarse, incluso en caso de que tenga un gemelo. Por ejemplo, la huella dactilar de los gemelos es diferente.

Como el espíritu es una realidad simple, es compatible con ser una unidad con un  cuerpo humano unicelular desde el inicio de la concepción, que es el acto de la fertilización o entrada del espermatozoide al óvulo.

Desde ese momento cambian las estructuras y funciones bioquímicas, que ya no corresponden a las de un óvulo ni a las de un espermatozoide, sino a la unidad de un nuevo cuerpo que las aprovecha para su autoformación de las propias estructuras y funciones de nuevo ser humano que se da a sí mismo su propia continuidad en el tiempo, según las indicaciones de la fórmula química de su propio genoma, que le aporta lo principal de su identidad biológica, que es el punto de partida para acertar con la conducta física más sana, también en su interacción con  su entorno.

Un ser humano realiza desde su inicio, acciones internas y con su ambiente, que se suceden una tras otra en una secuencia ininterrumpida hasta el final de su etapa biológica. Solo físicamente muere y, por su modo propio de perfeccionarse, que es corporeoespiritual,  tiene derecho a que esa muerte sea natural.

La perfección muy superior del espíritu respecto del cuerpo es denominada dignidad. El cuerpo humano es digno de un modo derivado, tiene el valor añadido de constituir una unidad con un espíritu humano al que contribuye en su perfeccionamiento.

Por ser esto constitutivo de todo miembro de nuestra especie, de todo ser humano se puede decir que es razonable afirmar que en todo momento su vida es digna, porque su ser es su vida, de modo independiente a lo que cada uno, según su acierto en el uso de su libertad, se pueda añadir a sí mismo en dignidad, por su buena conducta y también de modo independiente a todas las limitaciones físicas y espirituales que cada uno tiene.

El valor excelso o dignidad de todo ser humano durante su ciclo vital completo y después de su muerte, por ser una realidad corporeoespiritual, es lo que causa que se le reconozca como un fin en sí mismo.

El principio de indisponibilidad de la vida humana significa que de un ser humano, sea uno mismo u otro, no se puede disponer como se usan los demás seres del universo conocido, porque eso no es proporcionado al bien o perfección, tan alta por ser corporeoeespiritual, en que consiste todo miembro de la familia humana. Este principio se debe aplicar desde el inicio de la concepción, con la que surge su ser con la exclusividad irrepetible de su automovimiento que es parte de su identidad y con el que se da la continuidad de su vida, que solo se interrumpe  hasta la muerte natural.

Un comentario

  1. Excelente reflexión sobre el principio de indisponibilidad de la vida humana.
    Muchas gracias Dra Nubia
    Estamos preparados para la recolección de muchisimas firmas que apoyen el Referendo Provida

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.